Año nuevo ¿vida buena o buena vida?
Estamos a punto de comenzar un nuevo año. Vemos, no sin cierta preocupación, el rastro de una vida no adecuada del todo con lo debido. Los años pasan, y una y otra vez se repite la misma escena: un corazón arrepentido busca siquiera una luz que le indique el camino a seguir este año ya casi tocando la puerta. Por supuesto, él ya conoce la senda de la verdad, pero siempre se deja atrapar en las redes de lo atractivo de las cosas materiales, mundanas, las apetencias de la carne y las propuestas engañosas del demonio. Naturalmente, esta persona debe fomentar la búsqueda de la virtud de la fortaleza. Para ello, debe reconocer en primer lugar la presencia de la tuberculosis del alma: la tibieza. Su presencia se halla en el descuido de las cosas pequeñas. Quejarse por cualquier cosa que nos disgusta, hablar de más, en vez de mostrarse con más cariño en los encuentros con los demás (empezando por los familiares), en especial si s...