Es difícil en ocasiones "ver" sin "mirar", y tiene graves consecuencias
La calle se ha convertido en un escaparate para llamar la atención y atraer la mirada de quienes pasan. En el caso de ellos, se dejan ver con aspecto descuidado, pelo suelto --o medio calvos afeitados--, pantalones vaqueros con roturas visibles a propósito, en una mar de llamadas de atención y sobresalir entre los competidores. Ellas, se suelen rendir cuidadosamente al culto de la enseñanza donde quien más enseña o sugiere más atrae. No faltan quienes suelen llevar más ropa cuando se acuestan que cuando salen de paseo. Los modistos de moda se empecinan en lograr atuendos cada vez más ligeros y transparentes aptos llamar la atención, como le ocurrió al rey David cuando miró cómo se bañaba Betsabé la mujer de Urías, uno de los generales de su ejército, según nos relata el Segundo Libro de Samuel del Antiguo Testamento. El rey acabó por unirse con ella, de donde surge Salomón, y mandó al marido al lugar más peligros de la bat...