Sonreír a los de casa, en primer lugar; luego a los del camino
La sonrisa es la puerta de entrada en el corazón de las personas. Cada día pasamos de largo a un sinnúmero de personas, de la familia, del trabajo y de quienes se cruzan en el camino. Muchas de ellas tienen prisa y ni siquiera un ihola! sale de nuestros labios. Cada quien a lo suyo. Pero estas personas, no importa en qué país se encuentren, tienen un propósito en la vida aunque a veces no se enteren. Ese fin es la felicidad, se encuentre uno en medio del dolor, del desamparo, de la soledad más absoluta. Nadie se ha puesto a sí mismo en la existencia y la cooperación de unos progenitores, sean o no sus padres, alcanza a dar una razón suficiente de su presencia en el mundo en donde vive. Esta es la clave de la vida. Cómo es que uno se halla en donde está y por qué. Podemos suponer que después de esta vida ni hay nada más; y todo se acaba en día de la muerte. Entre un millón de posibilites, sin embargo, hay una que apunta a otra vida y a un premio o...