No prevalecerán...
Esta sentencia divina, a veces, se ha perdido de vista. Jesús se la dice a Pedro cuando le confirma como jerarquía de la Iglesia (Mt 16:18). Es decir, las fuerzas del mal están al ac echo, como león rugiente, pero nada van a poder contra la Iglesia. Solamente debemos preocuparnos de la recomendación de Jesús al joven rico: Si quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos. Esta condición no ha cambiado con el paso del tiempo. Desde luego hay muchas propuestas a seguir de acuerdo a los caminos de la moda enfrentados tantas veces a la Tradición y las costumbres cristianas. Vamos por un camino donde no faltan entuertos ni abruptos, pero es el Señor quien es el verdadero "camino" quien cuida cada uno de nuestros pasos. aquí podemos recordar los tropiezos del apóstol Pablo por las tierras de Medio Oriente. En una de esas esquinas tuvo que permanecer en la cárcel sin ventilación alguna durante dos años. No se entristeció por tal gran contrariedad y...