No todo es fútbol en la vida
Estamos viviendo un tiempo especial debido a la presencia casi universal y continua del campeonato mundial de fútbol. Es una fiesta, distinta en cada lugar, donde a veces, se llega a límites insospechados de violencia al punto de que algunos han perdido la vida en medio del jolgorio debido a la virulencia en medio de la fiesta, mostrada en televisión, donde incluso los presentadores tratan de mostrarse con un ánimo fuera de lo común. Es el fútbol, dicen. Pero la embriaguez y la violencia no forman parte de este deporte, no importa la ocasión y su magnitud mundial, donde se ejercen conductas sin límites. Debería suceder lo contrario. Dado el alcance de su representación mundial cada uno debería procurar mostrarse con un comportamiento educado en medio de una sana alegría. Pero es el trabajo el verdadero ejercicio del hombre, si bien se puede ejercer dejando espacio para celebraciones concretas en ...