Volver a Egipto
El problema de abandonar una vocación consiste en querer volver a Egipto. Allí se padecían toda suerte de carencias, físicas, materiales y espirituales, donde la carencia de libertad era, quizá, peor de todas. Ocurre este abandono en la vida religiosa, sacerdotal y matrimonial. Son muchos los casos pero podemos quedarnos con uno conocido por todos. Cuando se abandona el lecho conyugal para satisfacer las pasiones fuera de él, se pervierte el uso del matrimonio cuyo fin primordial es la procreación, donde se conjuga el amor de los esposos precisamente en la fidelidad mutua. Con esta fidelidad se confirma el ser amado por Dios, quien no necesita de nadie pero ha querido serlo de cada uno. Dios nos cansa de procrear, de dar la vida en todos los tiempos y en todas las latitudes por medio del amor de los esposos. Fuera de esta unión no hay amor posible y al romper esta relación de vuelve a la tierra árida de Egipto donde las relaciones se vuelve...