Tan cerca y tan lejos
Nos pasa con la familia con cierta frecuencia. Estamos al lado juntos, pero nuestros pensamientos se encuentran en nosotros mismos, encerrados, aunque en ellos se sueñe con sitios lejanos. Ausentes. El corazón es un gitano, como dice la letra de una canción. Se vende al mejor postor. Tampoco tiene ojos. Solamente sIente y empuja para alcanzar lo sentido. Por eso nos hace falta la inteligencia para indicarnos la verdad de los visto. en caso negativo, se retrae y conmina al corazón a no seguir adelante. Cuando se recibe la eucaristía, puede ocurrir algo así. Lo que no tiene cabida en el universo accede a permanecer unos minutos con nosotros en nuestro interior. Se puede conversar con él y él con nosotros y la grandeza se acopla en una miserable estancia, algunos así como ocurrió al nacer en Belén. Debe estar acostumbrado porque el escenario se repite cada día millones de veces en todo el mundo. Y espera, a veces en silencio porque sigue hab...