Redes y trabajo

Cuando preguntan en serio sobre el "secreto" de la santidad, se les puede responder con un resumen de toda la vida interior, a sabiendas de que un par de palabras no agotan el tema, pero lo encauza.
Redes y trabajo. Es lo recomendado por Jesús a Pedro y sus apóstoles. Echad las redes para pescar. Ahí se resume toda la a veces intrincada sabiduría del cristianismo.
Un verdadero cristiano en un seguidor del Maestro, y sobre todo lo demás, escucha. Esta escucha es lo recomendado por Dios en dos ocasiones de la historia. Una, cuando se dirige al deslumbrado Moisés en el monte Sinaí. Escucha, le dice. Es decir Shema. A Dios le importa que prestemos atención a su palabra porque en ella se encierra la "verdad", lo necesario para poder seguirle. La segunda ocasión se da cuando, en otro monte, "alto", posiblemente el Tabor, pues sólo se nos indica su tamaño, donde aparecen conversando con Jesús Moisés y Elías, delante de los apóstoles que acompañaron a su Maestro en la subida: Pedro,Santiago y Juan. Allí oyeron la voz del Padre, en presencia del Espíritu Santo, que escucharan a Jesús, su Hijo muy amado.
En ambos momentos, el del Sinaí y el Tabor, se pierde la escucha a personas cansadas. Moisés había merodeado por el monte sin saber para qué se le quería, y los apóstoles habían echado las redes toda la noche sin pescar nada, cuando al encontrarse con Jesús, les pide que a pesar del trabajo de toda una noche, vuelvan a echar las redes a la derecha. Así, cansados, suben al Tabor para aprender la importancia del "escuchar". Moisés vuelve a oír la voz con la misma petición de Dios después de un milenio y medio; y los apóstoles vuelven a oír lo mismo que Jesús les dijo en el lago de Genesaret unos cuantos días antes.
Hoy se nos pide lo mismo: "escuchar" en medio de todo el "trabajo" de cada día, porque ahí se encierra el mensaje de nuestra salvación..., y la de muchos otros que la esperan de nuestro trato, una palabra clara pero dicha con cariño. Quien de veras ha encontrado el camino a Dios, no puede guardar silencio frente a un amigo, a un compañero de trabajo, o, incluso, a ese que pasa por tu lado y puedes conversar con él a la "sombra" de con café. El compartir no agota la riqueza de esta verdad, y el Señor nos lo indica al decir: Vayan por todo el mundo, sin restricción alguna, y digan lo que les he enseñado durante estos tres años.
La bienaventuranza "porque tuve hambre y me disteis de comer", se puede tomar también no sólo en su sentido material sino especialmente en esa necesidad de alimento espiritual capaz de cambiar o enderezar una vida. Son multitud los que jamás han oído hablar de la convivencia en el amor, dada la experiencia de sus vidas en sometimientos injustos por quienes ostentan el poder económico, social y político.
El hombre es un ser moralmente responsable, y no por mucha ciencia dejar de tener vigor este principio. En nombre de la ciencia no se puede imponer nunca criterios inmorales a nadie ni a nada porque la ciencia como tal carece de autonomía moral.
Por tanto, cuando se aplican criterios de alguna ciencia para entender un problema se corre el riesgo de invertir la naturaleza del caso. Así ocurre cuando se propone como solución a la pobreza del mundo el exceso de población debido a alto coeficiente de la natalidad. Es decir, la comida no alcanza porque son muchos los habitantes de una zona determinada. Pues bien, ocurre exactamente al revés: la gente no es pobre porque es numerosa, sino que es numerosa porque es pobre.
No se reducen los problemas de la pobreza esterilizando a los pobres, así como no se curan los enfermos aplicándoles la eutanasia. Podemos ve estas formas de actuar incluso entre votantes y jefes de estado cristianos.
Cuando se pierde de vista el punto de vista religioso se suele desordenar la sociedad en su conjunto.
Queda claro que al principio al hombre y a la mujer se les dijo "crezcan y multiplíquense" por su creador, Dios, como una norma de garantía para su supervivencia. Pero los científicos de hoy, a pesar de las pruebas en contrario, sacan a relucir la libertad del hombre y el límite de los alimentos en la. tierra.
Cuando naufragan los principios del orden y se sustituyen por la lógica, es difícil llegar a decidirse por la búsqueda del bien común...El cristianismo no se reduce solamente a una cuestión moral. Se trata además, de vivir la caridad, el amor...
¿Por qué de una vez no nos dedicamos a decir a quienes por nuestro lado en esta vida que después de unos días en este "valle de lágrimas" nos espera la felicidad para siempre, y que esa es la única razón de nuestro estar aquí? ¿Acaso no vale la pena que la vida se multiplique para que sean muchos quienes accedan a ese lugar indescriptible pero donde ser feliz es la donación más alta del amor?
Allí veremos en nuestro creador a todos aquellos que han sido fieles a las indicaciones, mandamientos, dados no para quitarnos la libertad dada por él, sino la seguridad de que al seguir ese camino nos acercaremos quien nos quiere de veras, mas, mucho más, que nuestros padres.
Sin envidias, si pesares de ninguna clase, pues lo tendremos todo, aun lo nunca imaginado, y gozaremos de paz al contemplar le verdad en el amor.
Sí, debemos animar a los demás a creer y practicar estas verdades, pues son lo único que importa; lo demás es lo de menos. Importa en tanto en cuanto nos ayuda a vivir estas verdades.
El hombre es un ser moralmente responsable, y no por mucha ciencia dejar de tener vigor este principio. En nombre de la ciencia no se puede imponer nunca criterios inmorales a nadie ni a nada porque la ciencia como tal carece de autonomía moral.
Por tanto, cuando se aplican criterios de alguna ciencia para entender un problema se corre el riesgo de invertir la naturaleza del caso. Así ocurre cuando se propone como solución a la pobreza del mundo el exceso de población debido a alto coeficiente de la natalidad. Es decir, la comida no alcanza porque son muchos los habitantes de una zona determinada. Pues bien, ocurre exactamente al revés: la gente no es pobre porque es numerosa, sino que es numerosa porque es pobre.
No se reducen los problemas de la pobreza esterilizando a los pobres, así como no se curan los enfermos aplicándoles la eutanasia. Podemos ve estas formas de actuar incluso entre votantes y jefes de estado cristianos.
Cuando se pierde de vista el punto de vista religioso se suele desordenar la sociedad en su conjunto.
Queda claro que al principio al hombre y a la mujer se les dijo "crezcan y multiplíquense" por su creador, Dios, como una norma de garantía para su supervivencia. Pero los científicos de hoy, a pesar de las pruebas en contrario, sacan a relucir la libertad del hombre y el límite de los alimentos en la. tierra.
Cuando naufragan los principios del orden y se sustituyen por la lógica, es difícil llegar a decidirse por la búsqueda del bien común...El cristianismo no se reduce solamente a una cuestión moral. Se trata además, de vivir la caridad, el amor...
¿Por qué de una vez no nos dedicamos a decir a quienes por nuestro lado en esta vida que después de unos días en este "valle de lágrimas" nos espera la felicidad para siempre, y que esa es la única razón de nuestro estar aquí? ¿Acaso no vale la pena que la vida se multiplique para que sean muchos quienes accedan a ese lugar indescriptible pero donde ser feliz es la donación más alta del amor?
Allí veremos en nuestro creador a todos aquellos que han sido fieles a las indicaciones, mandamientos, dados no para quitarnos la libertad dada por él, sino la seguridad de que al seguir ese camino nos acercaremos quien nos quiere de veras, mas, mucho más, que nuestros padres.
Sin envidias, si pesares de ninguna clase, pues lo tendremos todo, aun lo nunca imaginado, y gozaremos de paz al contemplar le verdad en el amor.
Sí, debemos animar a los demás a creer y practicar estas verdades, pues son lo único que importa; lo demás es lo de menos. Importa en tanto en cuanto nos ayuda a vivir estas verdades.
El hombre es un ser moralmente responsable, y no por mucha ciencia dejar de tener vigor este principio. En nombre de la ciencia no se puede imponer nunca criterios inmorales a nadie ni a nada porque la ciencia como tal carece de autonomía moral.
Por tanto, cuando se aplican criterios de alguna ciencia para entender un problema se corre el riesgo de invertir la naturaleza del caso. Así ocurre cuando se propone como solución a la pobreza del mundo el exceso de población debido a alto coeficiente de la natalidad. Es decir, la comida no alcanza porque son muchos los habitantes de una zona determinada. Pues bien, ocurre exactamente al revés: la gente no es pobre porque es numerosa, sino que es numerosa porque es pobre.
No se reducen los problemas de la pobreza esterilizando a los pobres, así como no se curan los enfermos aplicándoles la eutanasia. Podemos ve estas formas de actuar incluso entre votantes y jefes de estado cristianos.
Cuando se pierde de vista el punto de vista religioso se suele desordenar la sociedad en su conjunto.
Queda claro que al principio al hombre y a la mujer se les dijo "crezcan y multiplíquense" por su creador, Dios, como una norma de garantía para su supervivencia. Pero los científicos de hoy, a pesar de las pruebas en contrario, sacan a relucir la libertad del hombre y el límite de los alimentos en la. tierra.
Cuando naufragan los principios del orden y se sustituyen por la lógica, es difícil llegar a decidirse por la búsqueda del bien común...El cristianismo no se reduce solamente a una cuestión moral. Se trata además, de vivir la caridad, el amor...
¿Por qué de una vez no nos dedicamos a decir a quienes por nuestro lado en esta vida que después de unos días en este "valle de lágrimas" nos espera la felicidad para siempre, y que esa es la única razón de nuestro estar aquí? ¿Acaso no vale la pena que la vida se multiplique para que sean muchos quienes accedan a ese lugar indescriptible pero donde ser feliz es la donación más alta del amor?
Allí veremos en nuestro creador a todos aquellos que han sido fieles a las indicaciones, mandamientos, dados no para quitarnos la libertad dada por él, sino la seguridad de que al seguir ese camino nos acercaremos quien nos quiere de veras, mas, mucho más, que nuestros padres.
Sin envidias, si pesares de ninguna clase, pues lo tendremos todo, aun lo nunca imaginado, y gozaremos de paz al contemplar le verdad en el amor.
Sí, debemos animar a los demás a creer y practicar estas verdades, pues son lo único que importa; lo demás es lo de menos. Importa en tanto en cuanto nos ayuda a vivir estas verdades.
El hombre es un ser moralmente responsable, y no por mucha ciencia dejar de tener vigor este principio. En nombre de la ciencia no se puede imponer nunca criterios inmorales a nadie ni a nada porque la ciencia como tal carece de autonomía moral.
Por tanto, cuando se aplican criterios de alguna ciencia para entender un problema se corre el riesgo de invertir la naturaleza del caso. Así ocurre cuando se propone como solución a la pobreza del mundo el exceso de población debido a alto coeficiente de la natalidad. Es decir, la comida no alcanza porque son muchos los habitantes de una zona determinada. Pues bien, ocurre exactamente al revés: la gente no es pobre porque es numerosa, sino que es numerosa porque es pobre.
No se reducen los problemas de la pobreza esterilizando a los pobres, así como no se curan los enfermos aplicándoles la eutanasia. Podemos ve estas formas de actuar incluso entre votantes y jefes de estado cristianos.
Cuando se pierde de vista el punto de vista religioso se suele desordenar la sociedad en su conjunto.
Queda claro que al principio al hombre y a la mujer se les dijo "crezcan y multiplíquense" por su creador, Dios, como una norma de garantía para su supervivencia. Pero los científicos de hoy, a pesar de las pruebas en contrario, sacan a relucir la libertad del hombre y el límite de los alimentos en la. tierra.
Cuando naufragan los principios del orden y se sustituyen por la lógica, es difícil llegar a decidirse por la búsqueda del bien común...El cristianismo no se reduce solamente a una cuestión moral. Se trata además, de vivir la caridad, el amor...
¿Por qué de una vez no nos dedicamos a decir a quienes por nuestro lado en esta vida que después de unos días en este "valle de lágrimas" nos espera la felicidad para siempre, y que esa es la única razón de nuestro estar aquí? ¿Acaso no vale la pena que la vida se multiplique para que sean muchos quienes accedan a ese lugar indescriptible pero donde ser feliz es la donación más alta del amor?
Allí veremos en nuestro creador a todos aquellos que han sido fieles a las indicaciones, mandamientos, dados no para quitarnos la libertad dada por él, sino la seguridad de que al seguir ese camino nos acercaremos quien nos quiere de veras, mas, mucho más, que nuestros padres.
Sin envidias, si pesares de ninguna clase, pues lo tendremos todo, aun lo nunca imaginado, y gozaremos de paz al contemplar le verdad en el amor.
Sí, debemos animar a los demás a creer y practicar estas verdades, pues son lo único que importa; lo demás es lo de menos. Importa en tanto en cuanto nos ayuda a vivir estas verdades.
El hombre es un ser moralmente responsable, y no por mucha ciencia dejar de tener vigor este principio. En nombre de la ciencia no se puede imponer nunca criterios inmorales a nadie ni a nada porque la ciencia como tal carece de autonomía moral.
Por tanto, cuando se aplican criterios de alguna ciencia para entender un problema se corre el riesgo de invertir la naturaleza del caso. Así ocurre cuando se propone como solución a la pobreza del mundo el exceso de población debido a alto coeficiente de la natalidad. Es decir, la comida no alcanza porque son muchos los habitantes de una zona determinada. Pues bien, ocurre exactamente al revés: la gente no es pobre porque es numerosa, sino que es numerosa porque es pobre.
No se reducen los problemas de la pobreza esterilizando a los pobres, así como no se curan los enfermos aplicándoles la eutanasia. Podemos ve estas formas de actuar incluso entre votantes y jefes de estado cristianos.
Cuando se pierde de vista el punto de vista religioso se suele desordenar la sociedad en su conjunto.
Queda claro que al principio al hombre y a la mujer se les dijo "crezcan y multiplíquense" por su creador, Dios, como una norma de garantía para su supervivencia. Pero los científicos de hoy, a pesar de las pruebas en contrario, sacan a relucir la libertad del hombre y el límite de los alimentos en la. tierra.
Cuando naufragan los principios del orden y se sustituyen por la lógica, es difícil llegar a decidirse por la búsqueda del bien común...El cristianismo no se reduce solamente a una cuestión moral. Se trata además, de vivir la caridad, el amor...
¿Por qué de una vez no nos dedicamos a decir a quienes por nuestro lado en esta vida que después de unos días en este "valle de lágrimas" nos espera la felicidad para siempre, y que esa es la única razón de nuestro estar aquí? ¿Acaso no vale la pena que la vida se multiplique para que sean muchos quienes accedan a ese lugar indescriptible pero donde ser feliz es la donación más alta del amor?
Allí veremos en nuestro creador a todos aquellos que han sido fieles a las indicaciones, mandamientos, dados no para quitarnos la libertad dada por él, sino la seguridad de que al seguir ese camino nos acercaremos quien nos quiere de veras, mas, mucho más, que nuestros padres.
Sin envidias, si pesares de ninguna clase, pues lo tendremos todo, aun lo nunca imaginado, y gozaremos de paz al contemplar le verdad en el amor.
Sí, debemos animar a los demás a creer y practicar estas verdades, pues son lo único que importa; lo demás es lo de menos. Importa en tanto en cuanto nos ayuda a vivir estas verdades.
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