Cantar en el camino...porque al hacerlo también se reza
Subir a un monte alto y esperar. De repente se oye un diálogo, inesperado. Conmigo han subido dos amigos y quien nos enseña el camino. Pero no sabíamos que alguien nos esperaba en la cumbre. Al acercarnos vemos los rostros de dos conocidos y conversan con alguien a quien ni vemos: su voz suena con fuerza en el monte vacío. Nosotros recordamos haber leído que esos dos personajes ya habían vivido escenas similares también en un monte. Uno había escuchado la voz, la misma voz de ahora, diciéndole quién era: "...el que soy", le dijo. El otro, no podía entablar un diálogo porque en el monte soplaba primero un huracán, luego un fuerte viento, y, finalmente, una brisa en el silencio: sólo entonces pudo recogerse en oración. Pues bien, el ese monte alto, los tres quedaron atónitos cuando vieron a quien les había invitado a subir al monte con él, se iluminaba con una fuerte luz blanca y una fuerte voz invitaba a "escucharle" pues era ...