La verdad, ¿se parece a la razón?
La verdad y la razón han caminado durante muchos juntas. Pero no son lo mismo. En el tener razón se asoma un gesto de fuerza, algo inusitado en el caso de la verdad donde el yo se repliega a una suave invitación a la convivencia. Mientras la razón se encuentra confiada al coincidir con lo que piensa, la verdad resulta al adecuarse con las cosas reales. Desde luego, no se puede avanzar en la convivencia social si no se establece la verdad ante todo. La paz resultaría de andar en verdad. Mientras en el caso de la verdad resulta el conocimiento, en el proceso de raciocinio aparece se forja la representación de los propios pensamientos. Ambos procesos son humanos pero la verdad marca un camino a seguir cualesquiera que fuese el campo de estudio y, de alguna manera, se obliga uno a seguirlo. Por el contrario, el lugar de la razón es sinuoso y esconde mil conjeturas vividas, soñadas, deseadas, donde se siembra el deseo más que la realidad. Mientras el deseo empuja, arra...