Los caminos hacia los demás

No hace mucho perdía un artículo relacionado con la manera de acercar las almas a Dios. Se contaba cómo de la manera más natural se establecían contactos con quienes se cruzaban por el camino.
Al pasear el perro cada día por los alrededores de casa me salía al encuentro un joven de apenas 11 años con su bicicleta y su hermanita. Después de intercambiar nombres y los lugares donde vivíamos, me dijeron que estaban tristes porque a su amiguita le habían comprado un juguete caro y a ellos no. Seguramente, les deje, su abuelita, vio la necesidad de la hermanita y la falta de Felipe, me dijo que al hacer la primera comunión les había leído una página sobre el tema, pero ya no se acordaba. Al decirles que la Virgen les mostró el infierno en la tercera aparición a unos niños de su edad, se quedaron boquiabiertos, pero nos hicimos muy amigos a partir de entonces.
Otro encuentro interesante se dio en otro de los paseos con matrimonio mayor. Él era médico y ella muy cariñosa con mi perro le ofrecía barritas hechas para los caninos. Pero, en seguida, quedamos en vernos para convocar unas reuniones en la Casa de la Cultura sobre asuntos formativos. Les gustó la idea y veremos cuándo se lleva a cabo.
Otro encuentro fue con un "tocayo" mayor, y otro con el dueño de un taller mecánico, que a pesar de sus impedimentos me ayudó con un problema de mi auto, y nos hemos seguido viendo. Miguel es un caso sin hijos y hemos estrechado nuestra relación aunque ya no acude a Misa como solía, los domingos, pero ha dejado de hacerlo aunque hemos hablado del tema.
En fin, son sólo unos ejemplos de encuentros casuales pero con posibilidades de llegar a una amistad. Es distinto el caso de Salvador, hijo de unos amigos que viven en Austin, Estados Unidos. Con él comenzamos unas charlas de formación a través de la "red", y no hemos parado de avanzar en un camino de formación con el que está encantado, y se ha conectado con un sacerdote que le ayuda en su avance espiritual.
Otros amigos acuden a recibir sus charlas formativas, les llamamos "círculos", y ya de edad madura, pero no fallan ni una semana en nuestras citas, y acuden a Misa y comulgan diariamente, aunque uno de ellos no se había acercado al sacramento de confesión durante muchos años.
Otra pareja acude semanalmente a perfilar su noción sobre el Opus Dei en espera de su aceptación definitiva en esta institución.
La verdad, me falta tiempo para atender otros menesteres. Leo y escribo obre temas de actualidad en esta pagina y, a la noche, platico con mi esposa de los asuntos cotidianos de nuestra vida.
Creo que cada uno puede llegar a los demás de alguna manera, y los caminos de la tierra están abiertos para quien quiere encontrarse con los demás para acercarlos a Dios.
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