Perseverancia

Estamos viviendo sin duda tiempos de cambio. En estas condiciones resulta más difícil elegir un fin y perseverar en él. La fuerza de la moda y el seguimiento de los llamados "influencers". Aparecen en todas las sopas sin saber quienes son.
Está ahí estas personas debido al gran número de seguidores que cuentan en sus apariciones en público, bien sea en las redes sociales o en reuniones de admiradores, pero estamos lejos de saber el nervio de sus aportaciones.
El último punto de Camino, el 999, libro escrito por san Josemaría, nos habla del "secreto" de la perseverancia. Se trata del "amor": "enamórate y no le dejarás". Se entiende entonces los altibajos y disputas de la convivencia humana actual. Se ha trasladado todo a la hegemonía de la fuerza.
Si pensamos un poco en la vida de San José, cuya solemnidad celebramos hoy, vemos cómo este personaje decide contraer esponsales con María, una mujer preciosa, viviendo en una aldea insignificante al norte de Israel, y descubre su embarazo sin haber tenido nunca relaciones matrimoniales con ella. No se irrita, se sorprende, piensa en las posibilidades de tal hecho y decide abandonarla, sin violencia alguna.
Ocurre algo similar al nacer su hijo Jesús. El rey Herodes decide acabar con quienes podrían quitarle el poder, y decide sin rechistar, a instancias del ángel, abandonar l tierra de Israel para marchar a Egipto. Luego, tras el aviso de la muerte de este rey, vuelve a Israel, pero se entera de que gobernaba el hijo del rey. Sin mediar palabra, e vez de quejes en Jerusalén o en los alrededores, regresa, por inspiración divina, a su tierra de Nazaret.
Pasan doce años, y después de la alegría de viajar con su esposa María y su hijo Jesús a Jerusalén para cumplir con el precepto de la Pascua, resulta que pierden a su hijo, pero lo encuentran al cabo de tres días en el templo de Jerusalén, platicando con los sacerdotes judíos. Al preguntarle su madre el porqué de tal conducta él responde que debía ocuparse de las cosas de su Padre. No entendieron ni María ni José tal respuesta, pero guardaron la calma ante tal postura, donde las habla nada menos que de su "Padre".
En fin, José, el hombre más singular de la tierra, nunca se revela ante las contrariedades que van acaeciéndole en su vida. Persevera, gracias al amor, bajo cualquier circunstancia y escucha y obedece la voluntad divina.
Vivir junto Jesús es vivir junto a la cruz.
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