Cuando una periodista carece de fe, invoca a la muerte
El peso de la realidad no se sostiene con argumentos cuando se funden con la temperatura del ambiente. Hay por lo menos una periodista española, Rosa Montero, que no tiene miedo a escribir lo que piensa. Lo sabe, el papel aguanta con firmeza tanto pensamientos de palabras excelsas como bajezas sin cuento. Y los lectores, también. Pues bien, esta señora, al referirse a España, vierte sus opiniones con firmeza, como si el país y sus habitantes fueran suyos, sin medias tintas: este país "precisa urgentemente un pacto social sobre la eutanasia, la ayuda al suicidio y la sedación paliativa". Ni más ni menos. ¿Por qué? Porque lo dice así esta señora conocedora de lo necesario para España. Después de contar una enternecedora historia personal, muestra la crueldad de quienes impiden que se dé este servicio de muerte a los agonizantes y lo contrasta con su sensibilidad femenina, y la de quienes, escalando las cumbres del humanitarismo facilitaron la muerte a quien tenía el...
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