Amor o prostitución

Veamos lo que nos indica san Juan Pablo II en su obra Amor y responsabilidad, hoy que a todo se le llama amor y que se trafica impunemente con la mujer.

"Si al amor se le quita la hondura del don y el compromiso personal, lo que queda está en oposición con el amor, es su negación, y acaba convirtiéndose en prostitución".

Esta idea podría explicar la abundancia de fracasos matrimoniales. Desde el principio, se ignora esa cláusula de fidelidad implícita en el "compromiso personal".
Vamos a ver si nos va bien, dicen algunos, al contraer nupcias.

"El amor matrimonial consiste en el don de la persona y en su aceptación. A esto se añade el misterio de la reciprocidad: la aceptación ha de ser, al mismo tiempo, don y el don de aceptación". 

El amor es algo recíproco: el que sabe aceptar, sabe dar, no como hace el egoísta, sino el que ve en el valor de la mujer el valor de ésta (y viceversa).



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