En realidad, ¿qué es el pecado?
Dios ha venido a buscar a los pecadores. Hay pecados que llevan a la desesperación. Pero esto no está tanto en función del pecado como del que lo comete. Y aquí estriba el punto a considerar. Ningún pecado está fuera, por encima, de lo que Dios puede perdonar. Pero esto no le queda claro a todo el mundo. Se llega a pensar, como los ángeles caídos, que uno es capaz de cometer un pecado de tal magnitud que sobrepasa lo que Dios puede perdonar. Es decir, uno se hace como Dios, incluso, por encima de Él. Vistas las cosas de esta manera es apartarse de la realidad. Nadie puede superar a Dios con ninguna de sus acciones, por aberrantes que fueran. Pensar así, equivale a hacerse no solamente como Dios, como fue la propuesta de Satanás a nuestros primeros padres. "Seréis como dioses", les propuso el diablo, atacando así por la soberbia implícita en el planteamiento de una criatura, la cima del poder divino. Pero está también el otro extremo: verse ca...