Velis nolis (quieras o no quieras)
En el atardecer de nuestra vida, seremos juzgados por el amor (san Juan de la Cruz, 1542-1591). A esta frase de san Juan de la Cruz se le puede aplicar el dicho latino: Velis nolis (Quieras o no quieras), como le gustaba decir a Miguel de Cervantes (1547-1616). La voluntad divina, te guste o no te guste, se cumple siempre. Tenemos toda una vida para adecuarnos "libremente" a ese designio del amor. La libertad no se acaba cuando se trata de elegir algo bueno según nos indica la inteligencia, pues la voluntad puede optar por el mal. Por eso al final el amor juzga según la calidad de las acciones. Hay quienes, sin embargo, propalan la idea de hombre sujeta al querer de Dios, es decir, sin libertad de hacer y deshacer según su voluntad. Por eso se entregan a todo tipo de placeres aunque también realizan obras buenas, pero sin reparar nunca en las consecuencias de sus acciones. Libertad--piensan-- es comportarse según el capricho personal sin compromiso alguno con nadie a no ser ...